Ir al contenido principal

Algunos textos para pasar el rato:

ALGUNOS TEXTOS PARA PASAR EL RATO:

AUTOR TÍTULO AUTOR TÍTULO
Anónimo Las mil y una noches Lorca Yerma
Anónimo Epopeya del Gilgamesh Lowry Bajo el volcán
Anónimo Lazarillo de Tormes Machado Poesía
Anónimo El cantar de los cantares Mann La montaña mágica
Anónimo El cantar de los nibelungos Mann Muerte en Venecia
Anónimo Pema de Gilgamesh Manrrique Coplas por la muerte de su padre
Anónimo Amadís de Gaula Maquiavelo El príncipe
Ariosto Orlando furioso Melville Moby Dick
Austen Emma Milton El paraíso perdido
Austen Orgullo y prejuicio Mishima Confesiones de una máscara
Beckett Esperando a Godot Mitchell Lo que el viento se llevó
Boccaccio Decamerón Moliere El avaro
Borges Ficciones Montaigne  Ensayos
Bradbury Fahrenheit 451 Moro Utopía
Brontë Cumbres Borrascosas Musil El hombre sin atributos
Calderón de la Barca La vida es sueño Nabokov Lolita
Calderón de la Barca El alcalde de Zalamea Neruda Veinte poemas de amor y una canción desesperada
Camus El extranjero Nietzche Así habló Zaratustra
Capote A Sangre Fría Nietzche Ecce Homo
Catulo Poesía Orwell 1984
Cela La familia de Pascual Duarte Orwell Rebelión en la granja
Cernuda La realidad y el deseo Pasternak Doctor Zhivago
Cervantes  El Quijote Paz El laberinto de la soledad
Chaucer Cuentos de Canterbury Paz Priedra de Sol
Chéjov Cuentos completos Petrarca Cancionero
Choderlos de Laclos Las amistades peligrosas Pirandello Seis personajes en búsqueda de autor
Clarín La Regenta Platón Fedón
Conan Doyle El perro de los Baskerville Platón Fedro
Conrad El corazón de las tinieblas Poe Cuentos
Dante Alighieri  La divina comedia Proust En busca del tiempo perdido
Darío Azul Pushkin Eugenio Oneguin
De la Cruz (Sor Juana) Primero sueño Quevedo La vida del Buscón
Dickens Grandes esperanzas Rimbaud Una temporada en el infierno
Dickens Historia de dos ciudades Rulfo Pedro Páramo
Dickinson Poemas Rulfo El llano en llamas
Dos Passos Manhattan Transfer Sain-Exupéry El principito
Dostoyevski Los hermanos Karamazov Salinger El guardián entre el centeno
Dostoyevski Crimen y castigo San Juan de la Cruz Canto espiritual
Dostoyevski Los demonios Shakespeare Hamlet
Dostoyevski El idiota Shakespeare El rey Lear
Dumas Los tres mosqueteros Shakespeare Macbeth
Dumas El conde de Montecristo Shakespeare Otelo
Eco El nombre de la rosa Shakespeare La tempestad
Eurípides Medea Shaw Pigmalión
Faulkner Absalón, Absalón! Shelley Frankenstein
Faulkner El ruido y la furia Sófocles Edipo Rey
Fernando de Rojas La Celestina Sófocles Antígona
Fitzgerald El gran Gatsby Solzhenitsyn Achipiélago Gulag
Flaubert Madame Bovary Steinbeck Las uvas de la ira
Fuentes La región más transparente Stendhal Rojo y negro
Gallegos Doña Bárbara Stendhal La Cartuja de Parma
García Márquez Cien años de soledad Sterne Vida y opiniones del caballero Tristam Shandy
García Márquez El amor en los tiempos del cólera Stevenson El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hayde
Garcilaso de la Vega Sonetos Stoker Drácula
Goethe Las desventuras del joven Werther Suskind El perfume
Gógol Cuentos Swift Los viajes de Gulliver
Golding El señor de las moscas Tackeray La feria de las vanidades
Góngora Soledades Tirso de Molina El burlador de Sevilla
Gorki La madre Tolkien El señor de los anillos
Graves Yo Claudio Tolstói Guerra y la paz
Greene El poder y la gloria Tolstói Ana Karenina
Guillén Sóngoro cosongo Twain Las aventuras de Tom Sawyer
Hammett El halcón maltés Unamuno Poesía
Hemingway El viejo y el mar Vargas Llosa  La ciudad y los perros
Hernández Martín Fierro Verne Viaje al centro de la Tierra
Hesse El lobo estepario Víctor Hugo Los miserables
Hesse Sidharta Virgilio La Eneida
Homero La Odisea Wells La máquina del tiempo
Homero La Ilíada Wells El hombre invisible
Huxley Un mundo feliz Whitman Hojas de hierba
Joyce Ulises Wilde El retrato de Dorian Gray
Kafka El proceso Williams Un tranvía llamado deseo
Kafka La metamorfosis Woolf Orlando
Kazantzakis Zorba el griego Woolf Una habitación propia
Kerouac En el camino Woolf La señora Dallaway
Kipling El libro de la selva Woolf Al faro
Lampedusa El gatopardo Zolá Naná
Lee Matar un ruiseñor    
Lope de Vega Fuenteovejuna    
Lorca Poeta en Nueva York    

Comentarios

  1. I am in accordance completely..

    ResponderEliminar
  2. Anónimo7:18 p. m.

    All round incredibly written blog.

    ResponderEliminar
  3. Anónimo5:51 p. m.

    You couldn't be more precise...

    ResponderEliminar
  4. Anónimo1:37 a. m.

    I couldnt agree with you more.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

LEER... ¿PARA QUÉ? El cuaderno   Leer… ¿para qué?, elaborado por Salvador Saulés, presenta una amplia exposición de los distintos enfoques de la lectura y agrupa en tres amplias categorías (leer para hacer, leer para informarse y leer para entretenerse) buena parte de los distintos y variados propósitos que llevan a las personas a relacionarse con los textos. Con estas categorías se podrán explorar las razones y los usos de la lectura, además se podrán comprender de mejor forma no sólo los procesos y las situaciones en las que se desarrolla la competencia lectora desde la perspectiva de la prueba PISA ( Programme for International Student Assessment ). Se incluye además una breve explicación del programa y de las distintas clasificaciones en las que se organiza la competencia lectora. http://www.inee.edu.mx/images/stories/Publicaciones/CUADERNOSPISA2012/leerpara.pdf

 

FÉMINAS: “SERES QUE CARECEN DE FE”

Visiones masculinas acerca del mundo de las brujas

Salvador Saulés, 2012

Odiseo ve interrumpido su camino de regreso a Ítaca. Sus hombres están sedientos, el hambre también hace estragos en toda la tripulación. Algunos de ellos, al llegar a una isla se aventuran en búsqueda de provisiones. Su tardanza inquieta a Odiseo, y éste sale en su búsqueda. El mensajero de los dioses, Mercurio, le advierte de los peligros que va a enfrentar. Le ofrece unas yerbas para evitar los encantamientos de una especial mujer que, así como hermosa es sumamente peligrosa, es una hechicera, es Circe. Cuando llega a su encuentro, esta bruja intenta con todos sus artilugios hacer caer al héroe en su encantamiento. Odiseo tiene de su parte a los dioses. Al no poder convencerlo con filtros, artificios obligatorios en sus magias, Circe utiliza un último recurso: sus encantos femeninos. Y el héroe tiene que ceder ante tales ofrecimientos. Tal vez por ayudar a sus compañeros que previamente habían sido transformados en cerdos, o tal vez porque es bien sabido que un mortal no puede nega...

37.- La competencia lectora en PISA

https://subeducacionprimaria.files.wordpress.com/2013/10/la_competencia_lectora_en_pisa_pdf.pdf